
Ahora
estoy ante aquella foto, mi mano obediente al sentir del corazón,va dibujando
en frases sus emociones y siento este impulso de escribirte, llegan a mi mente
los recuerdos… ¡nuestros recuerdos!
Es
la foto de dos adolescentes, aquellas dos almas que se alimentaban de sueños y
se acariciaban a través de la mirada, dos corazones ilusionados palpitando al
unísono… mientras contaban las estrellas a la luz de la luna. Hoy el tiempo ha
pasado… tú pierdes tu cabello… yo algo he engordado,no somos los mismos de
aquella foto, pero a pesar de los años, onservamos el mismo brillo cen nuestra
mirada... las mil arrugas no han quitado de tus manos la suavidad de las
caricias, ni la ternura de esa sonrisa en nuestras caras.
El
tiempo inexorable nos cambió la fachada, poblando nuestra cabeza con hilos de
plata, la ingrata juventud nos niega sus fantasías, pero seguimos unidos
contemplando la luna, suspirando con los recuerdos de aquellos días… ¡los días
de aquella foto.